En México, las apuestas online se encuentran en un momento de cierto cambio inesperado. Con el Mundial FIFA 2026 acercándose rápidamente, muchos funcionarios parecen estar pisando el acelerador para modernizar un marco legal que, honestamente, ya lleva más de siete décadas rezagado frente al mundo digital. A medida que la tecnología sigue moviéndose lejos y los jugadores mexicanos migran a plataformas extranjeras cada día, la administración del país busca fijar nuevas reglas.
Dicen que el debate gira ahora alrededor de una ley integral, regulaciones más puntuales, y un aumento impositivo sobre el juego en línea. El panorama para las apuestas digitales, y para quienes participan en ellas, bien podría transformarse dentro de poco.
Nueva Ley de Juegos y Sorteos enfocada en internet
Tener una ley de juegos y sorteos que fue lanzada en 1947; esa normativa no tiene espacio ni para los casinos virtuales, ni para las apuestas deportivas online, por no hablar de las rifas en plataformas electrónicas.
Por eso, la presidenta Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Gobernación señalan que ya hay pasos hacia una actualización amplia, donde plataformas y apps entren bajo el mismo paraguas que los casinos tradicionales, incluidos aquellos que hoy figuran entre los Casinos Recomendados en México.
Ya se comenta que hay un borrador circulando en la Cámara de Diputados; busca poner el foco en el jugador y alinear a México con los estándares internacionales, reforzando la protección. No hay que olvidar el peso del Mundial 2026: muchos en la industria insisten en que la reforma debe estar lista antes de que ese evento, que suele disparar la fiebre de apuestas, llegue a México. Si bien el debate persiste y las opiniones varían, hay quienes ven la reforma legal como casi inevitable.
Regulación más estricta para las apuestas online
En lo que respecta al borrador de la nueva regulación para apuestas online, lo cierto es que todo apunta a reglas mucho más duras. Entre los cambios más sonados está la posible creación de un organismo: el Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, encargado de supervisar y autorizar todo el juego a distancia.
Tendrían que mostrar muy claro su permiso en la web, implementar opciones de autoexclusión, establecer límites voluntarios y monitorear patrones de riesgo en sus usuarios. La idea es prohibir que se den créditos al apostador, limitar los pagos entre jugadores y, además, hacer obligatoria la información sobre dónde buscar ayuda para la ludopatía, siempre visible.
Se proyecta también un sistema de verificación de identidad mucho más estricto y la regla de “una sola cuenta por usuario”. Los permisos no se podrían transferir; solo la persona autorizada podría operar bajo ese registro. La publicidad también recibiría controles severos para evitar mensajes engañosos o dirigidos a menores.
Carga fiscal más alta y recaudación a plataformas extranjeras
La propuesta fiscal para 2026 no pasa desapercibida: según lo que se ha filtrado, se buscaría elevar el IEPS de un 30% a 50% sobre apuestas y sorteos, incluyendo a empresas extranjeras que operen a distancia. Antes, este impuesto efectivo rondaba apenas el 21% (sumando la parte estatal), pero con la nueva estructura, tanto casinos físicos como digitales sentirían un impacto mucho mayor.
Desde la visión oficial, esta medida no solo pretende recaudar más, sino también frenar el consumo desmedido. Algunos operadores nacionales y agrupaciones como la AIEJA ya han advertido que un salto así podría mover toda la dinámica del mercado mexicano, cerrando la brecha que hoy aprovechan las plataformas internacionales que operan sin regulación ni aportan impuestos. Hacienda enfatiza la necesidad de controlar las apuestas online, más aún porque se anticipa una explosión de jugadas durante el Mundial.
El contexto internacional y la urgencia de México
Que los operadores internacionales continúen captando jugadores en México sin controles ni cargas fiscales empieza a verse como insostenible, al menos para muchos dentro de la industria.
Hay quien sostiene que el borrador de la reforma está bastante avanzado, aunque, en realidad, la definición dependerá de la postura política y de lo que decida el Congreso en su momento. En otras latitudes, especialmente en Europa, las autoridades han adoptado licencias públicas, reglas exhaustivas y políticas robustas para proteger a los usuarios.
De hecho, se siente cierta prisa por adaptar el marco legal antes de la próxima vorágine mundialista. La presión no viene solo de arriba: empresas, asociaciones y voces técnicas insisten en que se necesita transparencia y competencia equilibrada para crear un panorama sostenible. Cuesta imaginar que el sector siga igual si México realmente quiere mayor calidad y seguridad.
Juego responsable, una prioridad en el nuevo esquema
Actualizar el marco legal y tributario, inevitablemente, trae también exigencias más altas para fomentar el juego responsable. Lo que proponen, en principio, exigiría a los operadores sistemas que permitan la autoexclusión voluntaria, límites de apuestas flexibles e identificar señales tempranas de problemas con el juego.
También, el acceso a información de ayuda tendría que ser obvio y visible siempre en las plataformas. La meta principal: evitar que se desarrolle adicción y proteger a quienes podrían estar más expuestos a riesgos, sobre todo con el número de jugadores que puede aumentar durante el Mundial.